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lunes, 8 de mayo de 2017

Conjugando el verbo "haber".

Hoy sí empezamos así.
Hay lemas que no son buenos guías de vida . 
Hay canciones que quisiera nunca haber escuchado, y también hay chicas a las que nunca quise haber dejado, besado, y odiado. 
Hay tragos que quisiera nunca haberlos tomado, sin embargo hay abrazos que me arrepiento de no haber dado. 
Hay días que quisiera haberlos vivido, y hay noches en las que agradezco no haber muerto. 
Hay atardeceres que parece que nunca se han ido, pero hay más de una despedida de la que nunca me olvido. 
Hay viajes que cada cierto tiempo regresan a mi mente, además hay varios secretos que no logro recordar y que parece que nunca más lo harán. 
Hay días en los que hay muchas cosas en mi cabeza, hay noches es las que no. 
Hay noches, y hay días, y hay otras veces en las que parece no haber nada. 
Hay amigos a los que me alegra haber conocido, pero también hay espejos en los que preferiría nunca haberme visto. 
Hay moretones y marcas en mi cuerpo, algunas de ayer, y otras que no sé de cuando. 
Hay fotos, muchas fotos, no obstante algunas veces me parece que son pocas. 
Hay noches en las que lo tengo todo, y otras en las que todo eso lo pierdo. 
Hoy lo que tengo son recuerdos de ayer. Y mañana no lo sé. 
Hay días en los que no sé ni cómo empiezo, y hay noches que se me terminan sin querer. 
Hay ratos que se me dan por escribir cosas inteligentes, y otras veces ni me acerco a eso, así como hoy. 
Hay ocasiones en las que se me ocurren los mejores finales. Pero no hoy.

♪♫ [Lust for life - Iggy Pop]

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Desafinado. Descoordinado.


Hay algo que parece andar mal. No sé si sea por casualidad, o es que acaso yo mismo lo provoco, pero desde hace varias semanas me pasa que tengo muchas ganas de escribir algo, porque siento la necesidad de hacerlo, pero cuando me siento frente al computador no siento nada. Pareciera como si cualquier palabra posible para dar inicio a una idea no tuviera sentido, se sienten falsas, se sienten incómodas, como si no quisieran salir. Entonces me frustro, me rindo, y decido no escribir nada. 


Al contrario de cuando ando lejos de un computador o de algo para poder escribir, porque justo en esos momentos se me vienen al cuerpo, sensaciones muy extrañas pero muy interesantes, que me hacen dar ganas de escribir y escribir lo que sea, pero sin parar. Son ideas pequeñas, frases, como estribillos de canciones, frases muy pegadizas, que parecen dar rienda suelta a un sin fin de otras palabras que se vierten en mi mente como si alguien diera paso a la corriente de un río que antes se encontraba obstaculizado por algo. Todo bien hasta ahí, pero ocurre que luego trato de mantener esa sensación hasta llegar a un lugar donde poder escribir todo eso que siento, pero cuando lo hago la sensación o se esfuma, o la olvido, o la recuerdo pero pierde todo el sentido que antes parecía tener. Y todo eso se siente bastante absurdo, se siente como si fueran ideas ajenas.


Pero bueno, al menos estas palabras son sinceras, con sentido, libres de cualquier prejuicio, bien ligeritas. Tanto así que hasta gusto me da escribirlas, gusto y esperanza de que esta sensación de lucidez tan anhelada se pueda convertir en algo más frecuente en mí.

♪♫ [Quitémonos la ropa - Alexandre Pires]

lunes, 29 de febrero de 2016

29 centavos de inspiración.


No importa de donde venga ese golpe de inspiración que haga brotar debajo de todos estos escombros algunas ideas claras, no importa de donde, pero debe venir. Da lo mismo si la hallo en una canción, en una película, en un libro, en una palabra escuchada sin querer en la conversación de dos niños mientras camine por la calle, o en la mirada de una chica que pasa frente a mí mientras estoy parado en una esquina cualquiera de esta ciudad. 
Aunque pensándolo un poquito más, la verdad es que a mí me gustaría que la pueda descubrir mientras escucho una canción de Charly, sí, y no sería la primera vez, jajajaja. Charly siempre me ayudó a despejar la mente cuando tenía muy entreveradas las ideas, o también me ayudaba a sembrar dudas que me entretenían en los momentos que el aburrimiento parecían apoderarse de cada uno de los rincones de mi habitación. Sea como sea, siempre me daba algo, para que me siente frente al computador y empezara a escribir como loco, como cuando uno está dando un examen y luego de mucho pensar en la respuesta de una pregunta, logra recordarla, y empieza a escribirla antes de que la idea se esfume, así, así mismo era como yo escribía luego de escribir una canción de Charly. Lo hacía como sí lo que estaba escribiendo era la mayor verdad del mundo, y es que yo la sentía así. Sentía como cada palabra se desprendía con una increíble soltura desde mi cuerpo. Recorría mi cerebro, bajaba por mi cuello, avanzaba hacia mis brazos, luego se dirigía hacia mis manos, y luego con gran naturalidad se desprendían de las yemas de mi dedos. La verdad es que esa sensación era extraordinaria. Era un estado de lucidez y de plenitud superior a cualquiera antes sentido. 
Era... no sé, la verdad ya no sé, no hay manera de explicar eso. Intentar hacerlo es irritante, porque uno siente como miles de palabras van rozando el significado de esa sensación y ninguna de ellas puede atinarle a su verdadero sentido. Es tan irritante que luego termina por hacerme perder el hilo de la idea que antes me mantenía escribiendo. Así tal cual como me sucede en este momento. 
¡Qué irónico! Pero sobre todo... ¡qué predecible!

♪♫ [Aprendizaje - Sui Generis]

viernes, 20 de noviembre de 2015

Como en los viejos tiempos.

¿Entonces, qué viene siendo el tiempo? Pues nada más que la suma de recuerdos.
Pero no buenos, ni malos, simplemente recuerdos. Porque a la final qué más da si lo que pasamos algún día fue bueno o fue malo, en realidad eso no debe importarnos ya que todo eso nos sirvió para estar acá, en este tiempo, en el tiempo de ahora, en este dichoso momento de ahora que parece tan penetrante y tan distante al mismo tiempo, que nos atrapa con su furia y nos hace llorar de la emoción, de la emoción de estar en este tiempo, quizá extrañando a algún otro tiempo, sí, pero y a la final qué más da, si estamos en este tiempo, y no en otro, y a éste hay que aprovecharlo, porque se nos va, se nos está yendo y nos queda tan poco, que parece tan loco desperdiciarlo de cualquier manera que no sea amando, riendo, o bailando, o no sé, cualquier cosa, pero hagamos algo. ¡Pero ya¡ ¿Y entonces qué es el tiempo? ¡Ay, a la final que más da! Es y será cualquier cosa, pero de esa cosa ya nos queda tan poca.

♪♫ [Canción para el resto de los días - Ricardo Pita]

lunes, 12 de octubre de 2015

El tiempo pasa y cuesta reconocer algunos cambios

El tiempo pasa y uno a veces ni cuenta se da.
Y es que todo es tan continuo e incesante que muchas veces no nos detenemos a observar los cambios y las consecuencias de nuestros actos con el paso del tiempo. Además, la verdad no sé de qué mismo se trata todo esto de crecer. ¿Se tratará de madurar? Pues yo la verdad nunca entendí muy bien que significada eso de madurar. No sé, creo que no me lo han explicado bien, o tal vez sí lo han hecho, pero yo no he querido entender. Tal vez por el miedo a que se trate de algo que no me guste, o peor aún, que no me guste, pero al entenderlo me de cuenta que yo me he convertido en esa persona que están describiendo: toda aburrida, temerosa de las consecuencias que puedan tener sus actos, en fin, sin espontaneidad. Ahora que menciono esa palabra, no sé si "espontaneidad" y "madurez" sean términos antónimos, pues últimamente me he dado cuenta que ya no soy tan espontáneo como antes. Es decir, me cuesta mucho decir algo sin antes pensarlo varias veces en mi cabeza. Y antes no era así. Yo sé que algo de bueno debe haber en ese cambio, porque tampoco es del todo bueno andar diciendo lo primero que a uno se le viene a la mente. ¡Ja! Incluso esto que acabo de decir me sorprende, porque me doy cuenta que sería mucho mejor decir las cosas como uno las siente y no como uno las piensa, porque además creo que sentir y pensar son dos cosas muy, pero muy distintas. Pero bueeeno, ¿y entonces en qué quedamos?, creo que me agrande aún más la duda que tenía al empezar a escribir este post. ¿Será que alguien tiene las respuestas a esas preguntas? ¿Será que vale la pena encontrar la respuesta a esas preguntas? ¿Qué es lo que vale la pena? ¿Vale más el pensamiento o el sentimiento? ¿Alguien más estará leyendo todo esto? ¿Y si lo hay, qué siente y qué piensa al leer todas estas ideas entreveradas? 
Bueno, será mejor que por hoy me calle y aprenda del silencio. 
¡Ja! Se suponía que el post terminaría en la línea anterior, pero al volver a leerlo me di cuenta que en realidad todas las repuestas a las preguntas que me hice están dentro de este mismo post. Sólo es cuestión de volver a leerlo, pero desde el final hasta el comienzo. Y encima más creo que resulta ser un excelente ejemplo de que hay que volver a la raíz del problema para encontrar la solución. Punto, listo, ahora sí. ¡Se acabó¡

♪♫ [She's electric - Oasis]

sábado, 5 de septiembre de 2015

Seguiré escribiendo

¿Y es que acaso todas estas palabras deben tener sentido? ¿No pueden estar conectadas sólo por sí? ¿Hasta cuando vamos a seguir haciendo todo tan monótono? Qué tal si yo desparramo las palabras como si fueran cualquier cosa menos palabras y luego el que lea esto se encarga de darle el sentido que crea más conveniente, el que más le guste a cada uno. Así como nos pasa más de una vez a los que tenemos poco conocimiento sobre el inglés u otros idiomas, y al escuchar una buena canción en otro idioma que no sea español tratamos de imaginarnos lo que el artista está tratando de decir, sólo con escuchar la melodía. Uno se imagina que la canción trata de algo romántico porque es tranquila, relajante y la melodía es bastante armoniosa, pero luego ¡PUM! nos enteramos que la canción en realidad habla de la muerte, de infidelidades, o de cosas oscuras, no sé, algo totalmente opuesto a lo que nosotros habíamos imaginado, y entonces la canción deja de gustarnos, ya no la cantamos con las mismas ganas de antes. La canción se arruinó porque ya no dice lo que uno quería que dijera. Tampoco trasmite el mismo sentimiento que nosotros le habíamos puesto, ahora trasmite el sentimiento de el que la compuso. Y en realidad somos tan egoístas porque no nos importa un comino los sentimientos que trató de trasmitir el que compuso la canción. Sólo nos importan los de nosotros, y los de "nuestra" tan preciada canción, la cual ahora ya no es ni del que la compuso, ni tampoco de nosotros, ya no es de nadie. 
Pues así quiero que sean las palabras que dispongo en este lugar, libres de sentido real, y más bien comprometidas con el subjetivo. Así que todo el que lea esto es bienvenido a darle el significado que se le apetezca. No sé, tal vez alguien imagine que estoy en contra de alguien o de algo, otros dirán que refleja ira, otros que en realidad no es nada más que la libertad de expresión puesta en marcha, o incluso que nada de lo que escribí tiene sentido. Bueno, no sé, allá cada cual. Sigan leyendo, que yo seguiré escribiendo. 

♪♫ [Xmf - La ola que quería ser chau]