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viernes, 22 de septiembre de 2017

Vómito filosófico.

A Paco no le importaba mucho detenerse a pensar en las cosas inciertas de la vida. A él desde la primera clase de filosofía en el colegio, el profesor le había parecido un ser detestable. Odiaba a las personas que se maravillaban por los libros. La alegría en sus caras al hablar de un libro le recordaba la que su profesor ponía cuando algún alumno realizaba  alguna pregunta o denotaba interés en algún tema. Ese tipo de escenas siempre le parecieron repulsivas a Paco. En ocasiones incluso sintió nauseas al presenciarlas, y deseaba que si llegara a vomitar, al menos les salpicara algo a su profesor y a sus compañeros de clase o a las personas que estén cerca de él, para ver si así lograba de una buena vez que todos se callaran y dejaran de hablar tanta basura filosófica. Eso era una perdedera de tiempo para él. Para Paco la vida se resumía en escuchar una y otra vez las canciones de moda y en estar al tanto de toda la actividad farandulera de su ciudad. Esa era su vida, libre de cualquier pensamiento profundo. Él solo se dedicó a vivirla sin pensar de más, y murió siendo lo suficientemente feliz.

♪♫[Cempasúchil - Monsieur Periné]

lunes, 28 de diciembre de 2015

De sonrisas se va formando un corazón (Parte II)


Pero de lo que he podido escuchar no es que haya sido una tarea tan sencilla para él, pero nunca se rindió porque sentía que dentro de esa chica introvertida él encontraría su recompensa. Él dice que se sentía como un arqueólogo dentro de una excavación muy importante, limpiando con la mayor delicadeza posible un si fin de capas para al fin lograr descubrir un hermoso tesoro. Pero en el caso de él, las capas que iba superando eran las ideas negativas que ella tenía sobre todo el mundo y sobre las personas. Y fueron muchas las ideas de este tipo, unas más dificil de superar que otras, incluso en algunas veces él se llegó a preguntar si su voluntad y paciencia serían suficientes, pero cuando parecía que todo se volvía más oscuro, ella de una u otra forma conseguía involuntariamente darle esa fuerza que a él le faltaba y entonces se daba lo tan anhelado, que una idea negativa se destruyera y a cambio creciera la esperanza en ella, y mientras más crecía esta esperanza también se iba dibujando algo extraño en la cara de ella, digo extraño porque pocas veces se había visto algo así en su rostro. ¿Pero de qué estoy hablando? Pues de una sonrisa, de eso. Sí, yo sé que suena muy trillado pero es la verdad. Ella como mencioné ya muchas veces era una chica muy seria. Incluso amargada, según la opinión de algunos quienes la conocían. ¿Pero entonces cómo es posible que ella haya logrado cambiar tanto, hasta el punto de llegar a convertirse en la chica que constantemente sufre fuertes dolores de estómago de tanto reír? Ahí está el detalle. Pues ella no lo consiguió, fue él quien lo hizo. Y tal vez pueda sonar como sí ella nunca hubiese hecho nada, pero no es así, ella conseguía cosas distintas en él, porque de otra manera él no habría luchado tanto por ella. Incluso yo me atrevería a decir que ella descubrió algo mucho más desconocido en él, de lo que él descubrió en ella. Pero bueno, algún día les contaré ese lado de la historia. Aaaah, y por último quiero recordarles que mientras nosotros estamos leyendo esto, ellos dos lo más probable es que estén riendo como pocos, ¿y por qué?, pues sencillo, porque fueron valientes y salieron a buscar su felicidad propia, y en ese camino se encuentran, en uno que parece no tener fin, pero del cual cuando se entra ya no se quiere salir nunca más, y la única manera de serlo es siendo valientes, porque de demostrar algo de cobardía regresarían al principio y tendrían que volver a comenzar una vez más. Así que bueeeno, espero que algún día todos nosotros podamos al menos conocer el inicio de ese camino y emprender el mejor viaje de nuestras vidas.

♪♫ [Esperaba - Julieta Venegas]

lunes, 19 de octubre de 2015

¿Felicidad, eres tú?

¿En qué momento pasó el invierno? En qué momento, que no me di cuenta ¿Tanto me distraje desde tu llegada que me perdí de toda la lluvia y el frío? ¿Y en donde están las tardes heladas y las calles mojadas? ¿Por qué de pronto todo está tan soleado si para mí todo era oscuridad? ¿Por qué de pronto siento abrigado mi pecho y calientito el corazón? ¿Y por qué recién ahora descubro flores hermosas en medio del que siempre fue un jardín montoso para mí? ¿Por qué justo ahora? Insisto ¿Por qué? ¿Será acaso que tú tienes algo que ver con todo esto?  

Si es así, por favor dime como lo haces, o mejor aún dime que no dejarás de hacerlo...
                                      ...y dime, por favor dime, que el invierno nunca más volverá.

♪♫ [Inoportuna - Jorge Drexler]