lunes, 2 de marzo de 2015

Mi perrito...

... ahora forma parte del aire. 

Una vez más me veo acá, tratando de plasmar en letras lo que mi voz no puede expresar ni mucho menos reconocer. ¿Que qué se siente? Pues en realidad no se siente nada, porque es el vacío mismo lo que está presente ahora dentro de mi ser, es el desasosiego, es la ausencia, es el duro y cruel golpe de la vida que te recuerda de vez en cuando que todos los seres en esta vida son mortales y que ni el mayor deseo de que alguien permanezca a tu lado para siempre va a impedir que la naturaleza cumpla su más cruel propósito. 
Y hay miles de formas de llegar hasta este momento, el momento en que te encuentras cara a cara con la muerte, sí, la muerte, la villana más famosa de todo el universo, la cual crea olas de tristeza a todo su alrededor. Ahora bien,  siendo objetivos, en realidad lo triste no es que la muerte se haga presente... lo triste en sí son los recuerdos que se van formando en el trayecto hacia ese momento, es decir a lo largo de toda vida, una vida que siempre nos parece muy corta una vez que ha llegado a su fin. Lo triste son los objetos que se quedan impregnados con la imagen y con la esencia del ser que se va, tampoco hay que olvidar los lugares en que esos recuerdos se formaron, lugares en los que ahora parece que el tiempo se detuviera para que miles de imágenes se hagan presente en la mente de la persona que se planta sobre él, imágenes que tienen como objetivo principal despertar y avivar aún más la herida provocando que las lágrimas broten de los ojos con una fuerza sobrenatural y llenas de tanta tristeza que quemen y dejen marcas imborrables sobre las mejillas. 

Alguien podrá decir que la muerte de mi perrito lo va alejar de mí, pero no es así, en realidad lo va a acercar mucho más, ya que ahora él no sólo estará en mi casa esperando mi llegada. Será mucho más que eso. Ahora su recuerdo me estará esperando en cada rincón y lugar al que yo vaya. Ahora él en cierta manera formará parte de mí y de todas la personas que lo conocieron... ahora él formará parte del aire.

♪♫ [Soledad - Jorge Drexler]

jueves, 5 de febrero de 2015

El amor por los colores


Largas filas son las que toca atravesar para poder hacerse de una entrada, un simple pedacito de papel por el que uno ahorra dinero toda la semana, pero para uno no sólo es un papelito, para uno es quizá un boleto para entrar a un mundo distinto donde la vida deja de valer lo que valía antes, donde la vida gira en torno a una sola cosa, la pelota de fútbol, y es ella la que hace que uno delire, que se angustie, que se coma las uñas, que grite por dentro, que sonría, que llore, es ella la que hace que uno sienta en 90 minutos todas las sensaciones existentes en la vida, y entonces... uno sigue cantando, levantando los brazos al cielo, saltando, bailando, hasta insultando, pero siempre con disfrute, con goce, porque sabe que es algo que no depende de uno mismo, y que aunque se quiera muchas veces estar dentro de la cancha, uno se siente privilegiado por esa posición de espectador, en la cual si bien se canta y se apoya en favor de ellos, en realidad uno sabe que no es tanto así, que no es en realidad para ellos, es más una satisfacción propia, satisfacción del resto de personas que comparten espacio con uno en las gradas, las cuales están esperando con ansias que suceda lo mismo que uno, que ese caprichoso objeto de forma esférica se introduzca en el arco del club rival... y cuando eso suceda toda esa energía que se estaba guardando durante toda la semana podrá salir expulsada en un fuerte grito de gol, en miles de abrazos de desconocidos que producto de la situación se llegan a sentir como hermanos, y luego del gol... uno sigue cantando, alentado, brincando, esperando con ansias que todo se termine... y entonces se termina y uno se da cuenta que debe volver a ese otro mundo, en el que todo depende de uno mismo, en el que ya no se es más un espectador, en el que se debe buscar la manera de llegar con vida al siguiente domingo, para volver a estar esperando en esa fila sin fin, que llevará a poder hacerse de nuevo con ese simple papelito y que entonces todo vuelva a suceder una vez más.

♪♫ [Wicked ones - Dorothy]

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Hoy hace veintidós vueltas al sol

Hoy hace ya veintidós años que llegué a este planeta, bueno, me trajeron. Debió ser muy perturbador los primeros días de mi estancia acá, pero bueno, ya creo que de a poco me he ido adaptando, y yo creo que esa misma curiosidad que sentí al verme rodeado de seres extraños es la que me acompaña hasta estos días, ya que considero que aún no he conocido nada y todo lo que por ahora me es ignorado me despierta una gran expectativa por lo que pueda suceder en el siguiente minuto. Una vez hecho un brevísimo recorrido de mi experiencia vital es bueno que me haga una pregunta muy importante, la cual me la realizo cada año. Bueno la pregunta es esta ¿He mejorado este lugar en todo el tiempo que llevo en él? ¿Cómo lo encontré, cómo lo dejaré? Y no es una pregunta religiosa ni mucho menos, debido a mi postura agnóstica ante ese tema. Y nada, sea como sea no logro encontrar algún detalle que pueda fundamentar alguna posible respuesta ante esas preguntas. Habrá que dar muchos más pasos sobre este entretenido camino para ver si algún día encuentro la respuesta anhelada. Mientras tanto sólo sigo recordando cada día que lo único permanente en el mundo es el cambio. 

♪♫ [Piscis - Attaque 77]

miércoles, 29 de octubre de 2014

¿Será octubre o será noviembre?

¿Qué será, qué será? Pero cada vez que veo la foto de un páramo me dan ganas de ir a darme un chapuzón en el mar, o que cuando veo fotos de otros países me entran unas ganas de no salir nunca al extranjero, o que cuando estoy entre una multitud de gente hablando, lo único que se me ocurre es quedarme callado, o que cuando leo el periódico me da por imaginarme escribiendo una novela. 
Y luego pienso en los que ven fotos de la persona amada estando sola y se ilusionan con algún día tener todo un álbum con fotos de ambos abrazándose.

                                                                                  Después ya no sé en que pensar.

♪♫ [Lua vai - Katinguele]

lunes, 28 de julio de 2014

Seguimos buscando

Es difícil que nos podamos encontrar en medio de tanta gente, pero no paramos de buscarnos cada día con la misma intensidad. Y entonces me pregunto: ¿Si algún día dejamos de hacerlo (buscarnos) tendrá algún sentido todo lo demás? Yo creo que lo perdería por completo. Así que realmente espero que andes por ahí porque de lo contrario terminaré por entender que todo esto es parte de una gran película de ficción, y una muy poco taquillera que digamos. Pero bueno, la esperanza es lo último que se pierde... y los primeros en perdernos fuimos nosotros.
¡Qué absurdo!

♪♫ [Y más - Leo García]