lunes, 15 de junio de 2015

Yo en el país

Que le suban el volumen a la música. Que no paremos nunca de bailar. Que todos corramos a abrazar a la primera persona que veamos en la calle. Que cada quien se ría como loco de la risa de otro aún más loco que él, y que esa risa se contagie de persona a persona hasta que todos estemos revolcándonos de la risa en la vereda de cada calle del país, en cada cada casa del país, en cada parque del país,  en cada hospital de este país, en cada rincón de este a veces tan depresivo país.

♪♫ [Karmageddon - The soundtrack of our lives]

domingo, 3 de mayo de 2015

Confieso que...


Sonriente y hasta con una pizca de cinismo te debo contestar que sí, que es cierto. Te confieso que en algunas ocasiones mis ojos caprichosamente se han dejado hipnotizar por la energía cósmica que de manera abismal se desprende de las letales curvas de tu cuerpo y que yo no lo he impedido. Sí, y es que es tanta tu belleza que incluso debo reconocer que he disfrutado mucho tal atrevimiento de mi parte. Sí, todo eso es cierto. Sin embargo, también es cierto que el júbilo mío ante tal travesura no se asemeja en lo más mínimo a la ternura y la alegría que se despierta en mi corazón al ver tus ojos destellar cada vez que me hablas, o a la fascinación que sienten mis oídos al escuchar de tus labios enunciar al menos la más simple de todas las palabras. 

Sí, debo confesarte que todo eso es cierto.

♪♫ [Aire - Golden Ganga]

jueves, 19 de marzo de 2015

¿Qué somos?

Uno no es lo que dice ni lo que da a conocer a las demás personas, uno es lo que calla... uno es los secretos que se guarda en su interior tal vez para tener con que entretenerse cuando se está solo o para tener algo que recordar antes de dormir cada noche. Uno no es ni los pensamientos ni tampoco las palabras que escribe o comparte en alguna red social o blog, uno es sólo las cosas que no se atreve a compartirlas en esos medios. Uno no es ni los triunfos ni reproches del pasado, ni tampoco los anhelos o temores del futuro, uno es simplemente el presente. Uno en realidad es lo que siente al leer estás escasas letras derramadas por que sí.

♪♫ [Nada es para siempre - Fabiana Cantilo]

lunes, 2 de marzo de 2015

Mi perrito...

... ahora forma parte del aire. 

Una vez más me veo acá, tratando de plasmar en letras lo que mi voz no puede expresar ni mucho menos reconocer. ¿Que qué se siente? Pues en realidad no se siente nada, porque es el vacío mismo lo que está presente ahora dentro de mi ser, es el desasosiego, es la ausencia, es el duro y cruel golpe de la vida que te recuerda de vez en cuando que todos los seres en esta vida son mortales y que ni el mayor deseo de que alguien permanezca a tu lado para siempre va a impedir que la naturaleza cumpla su más cruel propósito. 
Y hay miles de formas de llegar hasta este momento, el momento en que te encuentras cara a cara con la muerte, sí, la muerte, la villana más famosa de todo el universo, la cual crea olas de tristeza a todo su alrededor. Ahora bien,  siendo objetivos, en realidad lo triste no es que la muerte se haga presente... lo triste en sí son los recuerdos que se van formando en el trayecto hacia ese momento, es decir a lo largo de toda vida, una vida que siempre nos parece muy corta una vez que ha llegado a su fin. Lo triste son los objetos que se quedan impregnados con la imagen y con la esencia del ser que se va, tampoco hay que olvidar los lugares en que esos recuerdos se formaron, lugares en los que ahora parece que el tiempo se detuviera para que miles de imágenes se hagan presente en la mente de la persona que se planta sobre él, imágenes que tienen como objetivo principal despertar y avivar aún más la herida provocando que las lágrimas broten de los ojos con una fuerza sobrenatural y llenas de tanta tristeza que quemen y dejen marcas imborrables sobre las mejillas. 

Alguien podrá decir que la muerte de mi perrito lo va alejar de mí, pero no es así, en realidad lo va a acercar mucho más, ya que ahora él no sólo estará en mi casa esperando mi llegada. Será mucho más que eso. Ahora su recuerdo me estará esperando en cada rincón y lugar al que yo vaya. Ahora él en cierta manera formará parte de mí y de todas la personas que lo conocieron... ahora él formará parte del aire.

♪♫ [Soledad - Jorge Drexler]

jueves, 5 de febrero de 2015

El amor por los colores


Largas filas son las que toca atravesar para poder hacerse de una entrada, un simple pedacito de papel por el que uno ahorra dinero toda la semana, pero para uno no sólo es un papelito, para uno es quizá un boleto para entrar a un mundo distinto donde la vida deja de valer lo que valía antes, donde la vida gira en torno a una sola cosa, la pelota de fútbol, y es ella la que hace que uno delire, que se angustie, que se coma las uñas, que grite por dentro, que sonría, que llore, es ella la que hace que uno sienta en 90 minutos todas las sensaciones existentes en la vida, y entonces... uno sigue cantando, levantando los brazos al cielo, saltando, bailando, hasta insultando, pero siempre con disfrute, con goce, porque sabe que es algo que no depende de uno mismo, y que aunque se quiera muchas veces estar dentro de la cancha, uno se siente privilegiado por esa posición de espectador, en la cual si bien se canta y se apoya en favor de ellos, en realidad uno sabe que no es tanto así, que no es en realidad para ellos, es más una satisfacción propia, satisfacción del resto de personas que comparten espacio con uno en las gradas, las cuales están esperando con ansias que suceda lo mismo que uno, que ese caprichoso objeto de forma esférica se introduzca en el arco del club rival... y cuando eso suceda toda esa energía que se estaba guardando durante toda la semana podrá salir expulsada en un fuerte grito de gol, en miles de abrazos de desconocidos que producto de la situación se llegan a sentir como hermanos, y luego del gol... uno sigue cantando, alentado, brincando, esperando con ansias que todo se termine... y entonces se termina y uno se da cuenta que debe volver a ese otro mundo, en el que todo depende de uno mismo, en el que ya no se es más un espectador, en el que se debe buscar la manera de llegar con vida al siguiente domingo, para volver a estar esperando en esa fila sin fin, que llevará a poder hacerse de nuevo con ese simple papelito y que entonces todo vuelva a suceder una vez más.

♪♫ [Wicked ones - Dorothy]