jueves, 5 de febrero de 2015

El amor por los colores


Largas filas son las que toca atravesar para poder hacerse de una entrada, un simple pedacito de papel por el que uno ahorra dinero toda la semana, pero para uno no sólo es un papelito, para uno es quizá un boleto para entrar a un mundo distinto donde la vida deja de valer lo que valía antes, donde la vida gira en torno a una sola cosa, la pelota de fútbol, y es ella la que hace que uno delire, que se angustie, que se coma las uñas, que grite por dentro, que sonría, que llore, es ella la que hace que uno sienta en 90 minutos todas las sensaciones existentes en la vida, y entonces... uno sigue cantando, levantando los brazos al cielo, saltando, bailando, hasta insultando, pero siempre con disfrute, con goce, porque sabe que es algo que no depende de uno mismo, y que aunque se quiera muchas veces estar dentro de la cancha, uno se siente privilegiado por esa posición de espectador, en la cual si bien se canta y se apoya en favor de ellos, en realidad uno sabe que no es tanto así, que no es en realidad para ellos, es más una satisfacción propia, satisfacción del resto de personas que comparten espacio con uno en las gradas, las cuales están esperando con ansias que suceda lo mismo que uno, que ese caprichoso objeto de forma esférica se introduzca en el arco del club rival... y cuando eso suceda toda esa energía que se estaba guardando durante toda la semana podrá salir expulsada en un fuerte grito de gol, en miles de abrazos de desconocidos que producto de la situación se llegan a sentir como hermanos, y luego del gol... uno sigue cantando, alentado, brincando, esperando con ansias que todo se termine... y entonces se termina y uno se da cuenta que debe volver a ese otro mundo, en el que todo depende de uno mismo, en el que ya no se es más un espectador, en el que se debe buscar la manera de llegar con vida al siguiente domingo, para volver a estar esperando en esa fila sin fin, que llevará a poder hacerse de nuevo con ese simple papelito y que entonces todo vuelva a suceder una vez más.

♪♫ [Wicked ones - Dorothy]

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Hoy hace veintidós vueltas al sol

Hoy hace ya veintidós años que llegué a este planeta, bueno, me trajeron. Debió ser muy perturbador los primeros días de mi estancia acá, pero bueno, ya creo que de a poco me he ido adaptando, y yo creo que esa misma curiosidad que sentí al verme rodeado de seres extraños es la que me acompaña hasta estos días, ya que considero que aún no he conocido nada y todo lo que por ahora me es ignorado me despierta una gran expectativa por lo que pueda suceder en el siguiente minuto. Una vez hecho un brevísimo recorrido de mi experiencia vital es bueno que me haga una pregunta muy importante, la cual me la realizo cada año. Bueno la pregunta es esta ¿He mejorado este lugar en todo el tiempo que llevo en él? ¿Cómo lo encontré, cómo lo dejaré? Y no es una pregunta religiosa ni mucho menos, debido a mi postura agnóstica ante ese tema. Y nada, sea como sea no logro encontrar algún detalle que pueda fundamentar alguna posible respuesta ante esas preguntas. Habrá que dar muchos más pasos sobre este entretenido camino para ver si algún día encuentro la respuesta anhelada. Mientras tanto sólo sigo recordando cada día que lo único permanente en el mundo es el cambio. 

♪♫ [Piscis - Attaque 77]

miércoles, 29 de octubre de 2014

¿Será octubre o será noviembre?

¿Qué será, qué será? Pero cada vez que veo la foto de un páramo me dan ganas de ir a darme un chapuzón en el mar, o que cuando veo fotos de otros países me entran unas ganas de no salir nunca al extranjero, o que cuando estoy entre una multitud de gente hablando, lo único que se me ocurre es quedarme callado, o que cuando leo el periódico me da por imaginarme escribiendo una novela. 
Y luego pienso en los que ven fotos de la persona amada estando sola y se ilusionan con algún día tener todo un álbum con fotos de ambos abrazándose.

                                                                                  Después ya no sé en que pensar.

♪♫ [Lua vai - Katinguele]

lunes, 28 de julio de 2014

Seguimos buscando

Es difícil que nos podamos encontrar en medio de tanta gente, pero no paramos de buscarnos cada día con la misma intensidad. Y entonces me pregunto: ¿Si algún día dejamos de hacerlo (buscarnos) tendrá algún sentido todo lo demás? Yo creo que lo perdería por completo. Así que realmente espero que andes por ahí porque de lo contrario terminaré por entender que todo esto es parte de una gran película de ficción, y una muy poco taquillera que digamos. Pero bueno, la esperanza es lo último que se pierde... y los primeros en perdernos fuimos nosotros.
¡Qué absurdo!

♪♫ [Y más - Leo García]

lunes, 12 de mayo de 2014

Dialogando con un ladrón

Los ladrones ya le habían quitado casi todas sus cosas a los pasajeros que iban en los primeros asientos del bus, a mí por suerte no me había tocado el turno, y eso me dio un poco de tiempo para esconder algunas cositas entre los asientos para que no se me las robaran, la señora que iba sentada al lado mío estaba aterrada, lloraba mucho, y lloraba muy feo, hacia un sonido particular, como de flauta desafinada, se puede decir que me causaba cierta gracia en ese momento, la señora temía que la golpearan o algo por el estilo, y yo le decía que esté tranquila que sólo nos estaban asaltando, que suele pasar todo el tiempo (como si eso realmente calmara). Al señor que iba sentado adelante de nosotros lo golpearon porque no quería darles el reloj, el señor les decía que era un recuerdo de su difunta hija, pero poco les importó a los asaltantes, y entonces la señora empezó a llorar muy fuerte otra vez y esta vez hacia más fuerte aquel particular sonido, y quizá de los nervios o no sé que, pero se me escapó una carcajada, entonces vi que uno de los ladrones se me acercó muy enojado, y me dijo:
-Vamos a ver si te sigues riendo cuando te vacíe los bolsillos.
- Esto es todo lo que tengo brow, le dije mientras le mostraba mi obsoleto celular y mis apenas 50 centavos que tenía.
Se rió y me grito -¡Dame acá esas ayoras pelado hijueputa!
- No seas turro loco, luego no tengo para el bus (esto tampoco sé porqué lo dije).
- Chucha de tu madre que me los des antes de que te meta un tiro en la cabeza. Y me puso el revólver en la frente.
- Cálmate loco, no me vayas a matar por una tontería como esta.
Ya para este momento la vida me valía muy poco, o quizá demasiado, entonces empecé a decirle algo más o menos así:
- Loco, pero piensa, me vas a matar sin tan siquiera conocerme, que tal que te caigo muy bien, yo soy un gran tipo, bueno eso dicen mis panas, yo apuesto a que tú también debes ser agradable, bueno es decir, debe haber alguna buena razón para que tú hagas lo que haces, quizá algún familiar enfermo, quizá te obligan, o quizá sí te gusta hacerlo y lo disfrutas, pero loco, insisto, no me vayas a matar, mira que podríamos ser hasta panas, yo soy bien gracioso, incluso hasta me imagino, podríamos hacer plata juntos, pero no me refiero a robar, que tal si hiciéramos una película de esto, sí loco, imagínate, trataría de como un tipo que estaba a punto de matar a otro, decide no hacerlo, y luego el destino se encarga de juntarlos en un sin número de situaciones, o mucho mejor aún, que tal si hacemos un libro, a la gente le gusta eso de leer cosas que pueden suceder en la vida real que esté escrito sin mucha estructura, muy crudo y autóctono, piénsalo loco, podrías ganar un buen dinero.
- ¿Cosas que pueden suceder en la vida real? ¿Cosas reales?
- Sí, cosas reales, bueno, aunque la plena que esto no sucede todos los días, más bien parece una pesadilla, es decir un sueño.
- ¿Un sueño? ¿Un sueño? ¿Un sueño?
Y entonces vi su ojos de rabia, jaló el gatillo, y se escuchó el disparo, siento como agonizo, como la vida se me escapa, es horrible, pero entonces siento un repetitivo golpecito en el hombro, y una voz que dice "señor, señor, señor", me despierto, y veo al lado mío a un niño pidiendo que le pase un carrito de juguete que estaba debajo de mi asiento.

♪♫ [Pesares - Julio Jaramillo]