jueves, 30 de agosto de 2018

Eleonor y Francisco


Eleonor y Francisco son una pareja muy extraña. No tienen muchos amigos, nadie sabe de ellos en su barrio, y ninguno de los dos tiene contacto alguna con su familia. Sin embargo, ellos dos se aman como pocas parejas en el mundo. Son de esos amores tan cursis que cuando sus miradas se encuentran, el mundo para ellos parece detenerse. Y no es su forma de ser lo que los enamora tanto al uno del otro, ni tampoco su aspecto físico. A ellos lo que los une con tanta fuerza es que comparten con encanto un pasatiempo bastante extraño. Más bien dicho, un pasatiempo macabro.  

Quién pensaría que a Eleonor y Francisco, una pareja que muchos considerarían de nerds asociales, les encanta salir juntos en las noches a asesinar personas. Pocas personas lo imaginarían, creo yo. Y es que hay noches en las que están en la cama leyendo un libro y de pronto se les despierta el deseo de sangre a ambos, así de la nada. Más extraño es que esto pasa sobretodo en las noches de mucho calor. Ni ellos saben bien por qué se da esto, así que no me lo pregunten a mí.  

 Los deseos de sangre que les agarra a ellos son de esos que no se pueden controlar, que por más que se intente aguantarse estos los superan a uno. Entonces ellos ya saben que solo hay una manera de calmar ese deseo: se visten, se ponen ropa muy cómoda pero que al mismo tiempo guarde un grado de elegancia, porque para ellos estas salidas son como citas románticas. Ellos aman realmente asesinar personas. No lo hacen por simple maldad como otros asesinos, a ellos esto es realmente algo que les gusta hacer. 

Cuando deambulan por las calles agarrados de la mano en esas noches de antojo de sangre, se los ve muy tiernos, muy enamorados. Se hacen caricias y se susurran al oído para decidir juntos a qué tipo de persona van a matar ese día. A Eleonor le gusta matar personas jóvenes, que irradien felicidad y deseo de superación en sus rostros. Los odia, y por eso le fascina mirar como esos rostros de felicidad se transforman en rostros de pánico en sus momentos de agonía. Francisco, en cambio es un poco más sencillo con sus gustos, él se conforma con matar vagabundos. Para él, cualquier borracho o persona que esté durmiendo debajo de un periódico es suficiente para calmar su deseo. En realidad Francisco no es un tipo muy complicado. Y esa es una de las cosas que le gustan a Eleonor de él. Porque Francisco, aparte de sencillo también es muy flexible con ella, y la mayoría de las veces la complace dejándola elegir a las víctimas. Hasta en eso son tal para cuál.

Hasta ahí es más o menos dulce el panorama, sin embargo el método que suelen utilizar ellos para asesinar a estas pobres y desafortunadas personas es bastante sanguinario. Cuando rodean a su presa, la tiran al suelo y mientras Eleonor le clava varias veces el cuchillo en el torso, Francisco los estrangula. Sí, en esta parte es en donde a Eleonor le gusta ver la mirada de las víctimas de la gente y bla, bla, bla. Por lo general las muertes son cosa breve, y rara vez se demoran más de cinco minutos. Cuando recién se conocieron se demoraban un poco más, pero ahora que llevan bastante tiempo juntos ya lo hacen con mucha más facilidad. Luego, una vez que comprueban que la persona está completamente muerta, se ponen de pie, se toman de la mano y continúan caminando con la misma ternura y tranquilidad de antes . Nunca les ha importado esconder nada.  

A veces, cuando el clima está muy fresco, deciden regresar caminando hasta la casa, para ir charlando en el camino. Cuando llegan, se bañan juntos para limpiarse alguna mancha de tierra, polvo, o de lo que sea que tengan, porque Eleonor detesta que las sabanas se ensucien. Para ella su lugar de descanso es como algo sagrado. Entonces una vez listos, se acuestan nuevamente en la cama, se abrazan con mucho amor y conversan sobre cualquier cosa hasta quedarse dormidos. En esas noches duermen más plácidamente que en ninguna otra, con tal majestuosidad como Dios en el holocausto. Y en la mañana al despertar, desayunan como todos los días, muy románticamente como de costumbre para luego cada uno irse a trabajar. Obviamente no sin antes darse un beso muy apasionado de despedida. 


♪♫[El poeta Halley - Love of Lesbian]

viernes, 3 de agosto de 2018

Ya fue...



Y bueno...
Desde ahora, hablar de la universidad será hablar en pasado, de otros tiempos, de tiempos ya idos. Queda para reflexión si se dio todo el esfuerzo posible en cada una de las ocasiones, como también quedan para reflexión muchas otras cosas. Las ideas sobre esos días vagarán algún tiempo más en mi cabeza, como sin darse cuenta aún que ya poco sentido tienen, porque "ya lo hecho, hecho está".

Se cometió errores, y también se acertó. Pero sea lo que sea que haya sido, lo importante es que se aprendió. Se aprendió mucho, rayando en el demasiado, quizá. Se aprendió de todo, se aprendió de la vida. Se aprendió adentro y fuera de las aulas. Lo importante es que se aprendió. 

Hubo cosas que se las aprendió de inmediato, y otras que tomaron su tiempo para poder entenderlas, para saber valorarlas, y para atesorarlas. Éstas son enseñanzas que recordarán un camino ya andado. Y el recuerdo, el recuerdo algunas veces será triste, y en otras ocasiones alegre, porque así es casi siempre la cosa con uno. Nunca se sabe qué se extrañará y qué no, hasta que se empieza a extrañar y a olvidar. 

Recordar la universidad y todas estas enseñanzas, será hacerlo con tristeza y alegría, con melancolía. Será recordar y olvidar, cosas que ya fueron y que ya no serán más.

Por eso desde ahora, hablar de la universidad será hablar en pasado, hablar de otros tiempos, de tiempos ya idos. Y ya vendrán... nuevos planes que marcarán el futuro. Ya vendrán.

♪♫[I follow rivers - Lykke Li]

jueves, 26 de julio de 2018

Argumentos


Pensando en finales perfectos fui dejando de lado los comienzos, y me olvidé casi totalmente de los desarrollos. Eran argumentos lo que realmente me faltaba, y yo pensaba que eran emociones, pero las emociones siempre estuvieron ahí. Ni siquiera sé cómo pude llegar a pensar que era problema de emociones. ¡Qué torpe! Pero bueno, la cosa es que lo que me faltaban eran argumentos. Quizá decisiones también, no lo sé. Digamos que argumentos. Porque suena más bonito, o quizá más creíble. ¿Creíble para quién, para mí? ¿Para quien? ¿Lo ven? Esto es falta de argumentos. Es una clara muestra de falta de decisión. Porque como lo ven ustedes las emociones están aquí. Y si ya no las pueden ver es porque tienen algún problema. Qué se yo... quizá de falta de argumentos, por ejemplo.

Porque acá entre nos, dicen que ese problema hoy abunda entre la gente. Es realmente cosa seria esto de los argumentos.


♪♫[Love of lesbian - El poeta Halley]

martes, 24 de julio de 2018

Libertad y locura


Muchas veces se afirma que todo ser humano tiene derecho a ser libre, y por ser libre puede realizar las actividades que él considere más conveniente. A su vez, esta consideración sobre sus actos que la persona pueda hacer debería estar originada desde su libertad, y por ende desde su imaginación. Ya que la libertad, a mí entender, sería considerada como antónima a cualquier tipo de control o límites. Por lo tanto, lo único que una persona realmente posee y que está por fuera de cualquier control, es su imaginación. Y es desde su imaginación que logra percibir e interpretar al mundo.

En el caso de los llamados "locos", estos son considerados así porque ven al mundo de una manera diferente a la de la mayoría. Por esta razón, esa visión particular que alguien le puede dar a la realidad y al mundo, es vista como equivocada, como fuera de lo normal, e incluso como algo que puede llegar a ser peligroso. Por eso yo considero que en realidad el ser humano no es libre, o al menos no lo es sobre sus comportamientos y sus acciones. Y pienso esto porque las acciones que uno pueda hacer siempre deben estar acorde a lo que la mayoría considere correcto o normal. De lo contrario, puede ser llamado "loco", y éste es un término que conlleva una gran cantidad de prejuicios y estigmas sobre el que es considerado como tal. Es por esto que pocos se atreven a dejar que los demás los llamen de esa manera. Por temor al rechazo. 

Sin embargo, quizá sí somos libres, pero solamente en nuestra mente, donde podemos permitir a nuestra imaginación originar cualquier clase de pensamiento, o ideas. Y claro que podríamos ser libres de llevar esos pensamientos al mundo exterior, pero debemos ser conscientes de los peligros que eso pueda acarrear para nuestra integridad, nuestra imagen, y nuestra "libertad". 

♪♫[Sigala - Easy love]

martes, 17 de julio de 2018

La liana, la rana, la lana.


La lana, la lata, la plata, la trampa.
Las frases, las clases, las ases.
Las tazas, las razas, las ratas.
Las tramas, las damas, las llamas.
Las muecas, las letras, las pecas.
Las canas, las camas, las ganas.
Las cajas, las rajas, las casas.
Las balas, las hadas, las palas.
Las palmas, las tantas, ¡las pampas!
Las rayas, las ramas, las playas.
Las tapas,
las papas,
las papa,
la papas, 
la papa.


♪♫[Attaque 77 - Las fotos de Lily]

martes, 8 de mayo de 2018

L E T R A S

Las letras, esas mismas letras que un día me ayudaron a sacar todo lo malo que tenía adentro, hoy ya no están. A algunas las tengo escondidas. Y con otras a veces saludo, pero es un saludo esquivo. Un saludo como despedida. Pero una despedida como irreal, porque ninguno de los dos quiere irse. ¿O será tan solo por los recuerdos? Porque sí tenemos muchos recuerdos, recuerdos que a muchos harían quedarse. Recuerdos de tantas noches, de tantas risas, de tantos miedos, de tanto todo. Y de pronto ninguno de los dos sabe bien qué pasó. De un momento a otro estuvimos tan separados que incluso aquellos recuerdos parecieron ajenos. Parecieron producto de otra amistad. Nos veíamos, pero no eramos más nosotros. Aquellos que veíamos en esos recuerdos casi borrosos parecían otros. Y quizá sí lo eramos, porque habíamos cambiado. ¿Evolucionamos? Quién sabe. Sonaría romántico decir que sí, pero no, yo creo que sucedió algo más. Algo que ni los dos podemos entender bien. Mejor dicho, entender al menos mínimamente. Y tal vez esa sea la razón de estos saludos tan fríos, y de estos recuerdos tan secos.

¿A dónde fueron esas letras?, ¿se fueron para no volver?, ¿se fueron huyendo de algo, de alguien?, ¿por qué se fueron?, ¿por qué no vuelven?, ¿será que se cansaron de buscar respuestas?, ¿o será que ya se hartaron de ser preguntas?

♪♫[Nachlader - An die wand]

viernes, 22 de septiembre de 2017

Vómito filosófico.

A Paco no le importaba mucho detenerse a pensar en las cosas inciertas de la vida. A él desde la primera clase de filosofía en el colegio, el profesor le había parecido un ser detestable. Odiaba a las personas que se maravillaban por los libros. La alegría en sus caras al hablar de un libro le recordaba la que su profesor ponía cuando algún alumno realizaba  alguna pregunta o denotaba interés en algún tema. Ese tipo de escenas siempre le parecieron repulsivas a Paco. En ocasiones incluso sintió nauseas al presenciarlas, y deseaba que si llegara a vomitar, al menos les salpicara algo a su profesor y a sus compañeros de clase o a las personas que estén cerca de él, para ver si así lograba de una buena vez que todos se callaran y dejaran de hablar tanta basura filosófica. Eso era una perdedera de tiempo para él. Para Paco la vida se resumía en escuchar una y otra vez las canciones de moda y en estar al tanto de toda la actividad farandulera de su ciudad. Esa era su vida, libre de cualquier pensamiento profundo. Él solo se dedicó a vivirla sin pensar de más, y murió siendo lo suficientemente feliz.

♪♫[Cempasúchil - Monsieur Periné]

viernes, 15 de septiembre de 2017

Canciones para los días tristes.

El walkman era el principal refugio de Isabel. Se pasaba horas escuchando las melodías que salían de ese aparato que le había regalado un amigo de su papá para su cumpleaños número 16. La música la transportaba a otro lugar del mundo, a lugares que solo había visto en sus sueños. Esos lugares que rodean el límite de la fantasía con la cruda realidad. Esos lugares que representaban vivencias desfiguradas de su vida, vivencias tristes y otras no tanto. La música además le hacía experimentar sensaciones que nunca antes había podido sentir. El levantar abrupto de sus vellos con los solos de batería que tanto le gustaban, y el latir de su corazón al compás de los estribillos de sus canciones favoritas. El dueño de la tienda de la esquina de su casa fue unos de los mayores beneficiarios del pasatiempo de Isabel, ya que con gran frecuencia ella debía cambiar las pilas desgastadas de su preciado walkman, para proveer de energía no solo a aquel aparatito, sino también a ella misma. Porque quién sabe lo que hubiese sido de ella sin su walkman, y sin la música en aquellos años tan tormentosos de su vida.

♪♫[Enjoy the silence - Depeche Mode]

miércoles, 12 de julio de 2017

Las preguntas como gotas de agua en la lluvia.

¿Qué será de ese aire cálido que nos abrazaba en todos los lugares a los que íbamos?
¿Qué será de aquellos ojos que me los encontraba cada noche en el patio de mi casa?
¿Qué será de los ruidos que escuché una noche en mi cabeza?
¿Qué será de mi corazón y todas esas extrañas sensaciones?
¡¿Qué será de ti, qué será de ti?!
¿Qué será de todos esos sonidos, las miradas, y todo el aire que te llevaste contigo?
¡¿Que será de mí?!
¿Qué será de mí, si tú ya me olvidaste?
¿Y qué será de mi frágil corazón? Si contigo también te lo llevaste.
¡¿Qué será?!

♪♫ [Madi - Stich]

miércoles, 14 de junio de 2017

Whiplash


Es el miedo a esforzarse al máximo, y no lograrlo. 
Es el temor a darlo todo, pero aún así no ser lo suficientemente bueno.
Es el terror a superar los límites propios, y aún así no poder llegar al otro lado.

Es como si se estuviera en un campo enorme, lleno de personas, donde de vez en cuando unos cuantos árboles dan frutos para poder sobrevivir, y no hay nada más para comer. Mientras justo al frente de ese campo, pero separado por un precipicio de incalculable altura, hay un jardín hermoso como ningún otro, con pocas personas en él, y lleno de árboles con los frutos más deliciosos del mundo, tanto así que los pocos que se encuentran ahí no logran comérselos todos. Pareciera un desperdicio, pero a ellos eso no les importa, porque viven mucho mejor que los que están en el otro lado, y esa es su recompensa, su muy valiosa recompensa por haberse atrevido a saltar hacia el otro lado.
Esos pocos se convencieron de que podían lograrlo y se prepararon. Cada día con más fuerza y más ganas, practicando con saltos menores pero cada vez aumentando más la dificultad, siempre forzando más sus límites. Hasta que se decidieron a dar el gran salto, dejando de lado el miedo, el temor, y el terror. Sabiendo incluso que solo tendrían una oportunidad. Lo intentaron y lo lograron. Llegaron al otro lado, y al estar ahí probaron los frutos, olieron el aire, se dieron cuenta que era mucho mejor que todo lo que había del otro lado, en aquel campo marchito. Entonces gritaron y animaron a los demás para que hicieran lo mismo que ellos, que lo intentaran, pero la mayoría vio el precipicio, se dio la vuelta y camino alejándose. 

Sintieron una vez el miedo, el temor, y el terror. Pero al verse acompañados de otros, creyeron que no era tan malo estar de aquel lado. Se pusieron cómodos y dejaron de intentarlo.

♪♫ [Whiplash - Justin Hurwitz]

martes, 13 de junio de 2017

Del cómo fue que te volví a ver.

No te lo había dicho antes por temor a que te asustaras, pero los dos no nos conocimos el mismo día. Yo ya te había conocido antes de que tú me conocieras a mí.

Te conocí una mañana en la casa de un amigo. Te me presentaste sin anunciar en uno de mis tantos sueños extraños que suelo tener cuando ando chuchaqui. Del resto del sueño no recuerdo casi nada con claridad, solo recuerdo el momento en que te vi. En mis sueños suelo ver a gente que no recuerdo pero contigo sentí algo extraño, y cuando escuché tu voz lo sentí mucho más. Aquella era la primera vez que te veía en mi vida, y nunca me voy a olvidar de esa ocasión. 

No le conté a nadie de esa experiencia, pero desde ese sueño empecé a buscarte en la vida real. Ya que yo sabía que no podías ser solo imaginación mía. Te busqué hasta el cansancio, en cada lugar al que iba, y lo hice hasta el punto en que llegué a pensar que nunca te iba a encontrar. Te buscaba en la cara de todas las personas. Los miraba a todos esperando encontrarme tu rostro en el de algunos de ellos. Se volvió casi como un pasatiempo para mí, un pasatiempo secreto. Alguien podrá decir que es algo romántico, pero yo muchas veces he dudado de eso. La verdad es que no sé muy bien qué era.

En fin, todos mis intentos fueron en vano. No te pude encontrar en la realidad, pero afortunadamente volví a verte en mis sueños en algunas ocasiones, siempre en escenas con mucho ruido. Te veía borrosa, pero sentía que me llamabas, o al menos tus gestos me hacían parecer eso. Tuve alrededor de cuatro sueños de ese estilo, pero luego sin más, dejaron de suceder. Ya ni siquiera te veía en mis sueños, ahora eras solo un recuerdo, el cual cada vez se iba volviendo más vago.

Estuvieron algunas personas en mi vida durante todos esos años desde la primera vez que te vi, pero nunca te olvidé del todo. Hubo un día en que tomé una decisión importante, te iba a olvidar, y sentí que era lo mejor que podía hacer. Pasaron entonces algunos meses desde ese día, los cuales fueron algo extraños, como de desintoxicación, y debo admitir que no estuvieron tan mal. Me dediqué a otras actividades, algunas más sanas que otras, pero entretenidas al fin.

Sentía que todo empezaba a tener estabilidad, y eso era algo que antes hubiese detestado pero que en ese momento me ayudaba a mantenerme a flote. Hubo una noche en que estaba pensando sobre eso mientras esperaba el bus, y del otro lado de la calle noté que alguien que llevaba un abrigo de capucha me estaba mirando. Supe que la cosa era conmigo porque no había nadie más en la parada. Luego vi a aquella persona cruzar la calle, lo hacía con un caminar extraño. Me empecé a poner nervioso, porque con la mala suerte que suelo tener me imaginé que algo malo iba a pasarme. Miré hacía otra parte y traté de calmarme. Entonces vi una sombra pasar por mi lado derecho y ponerse frente a mí. Era la misma persona encapuchada que estaba al otro lado de la calle.

Lo que sucedió luego lo recuerdo con exactitud. Mientras te quitabas la capucha puedo asegurar que me  pellizqué más de trescientas ochenta y cuatro veces para saber si era verdad lo que estaba pasando. Cada uno de esos pellizcos me dolió más que el anterior, y entre más me dolía, más rápido latía mi corazón por la emoción. Te reconocí, con lentitud pero lo hice. Eras tú, tan hermosa e incluso más que de lo que te recordaba. Me dijiste "hola", y yo no pude decir nada, porque al escuchar tu voz nuevamente, una sonrisa enorme, como de reina de belleza cuando se sabe ganadora se dibujó en mi cara, (lo sé, está muy trillada la cosa pero solo trato de describir la situación con la mayor exactitud posible). Tú me miraste y sonreíste también.

Hay pocas cosas que nunca olvidaré en mi vida, y entre esas pocas están esa sonrisa tuya, y también está aquella noche. Porque esa noche yo te volví a ver. Y también porque esa noche al fin tú me pudiste conocer por primera vez.

♪♫ [Ventanas - Lolabúm]

martes, 6 de junio de 2017

Día de sol.


No recuerdo con exactitud qué día de la semana era. El sol dejaba entrar toda su luz por la ventana y ésta alumbraba cada centímetro de la cama donde yo estaba recostado. De pronto la luz en mi cara se volvió tan molestosa que me obligó a cambiar de lugar. Mientras me iba sentando en el filo de la cama me di cuenta que tú me estabas observando desde el otro lado del cuarto.
Entonces simplemente lo supe.
Me miraste sonriendo y por primera vez tus ojos me dijeron toda su verdad. Me mandaste tres besos volados y te despediste sutilmente azotando la puerta.
Y aunque había mucho ruido en la calle, juraría que pude escuchar una lágrima tuya caer sobre el piso mientras bajabas las gradas. La escuché con tanta claridad que el sonido retumbó haciendo eco en mi pecho, y no pude dejar de escucharlo sino hasta que se  hubo confundido con el arrítmico latir de mi corazón.
Caminé hacia la ventana, para acomodar la cortina de tal forma que no pudiera entrar ni un rayito de luz. Me acosté en el piso, cerré los ojos, y finalmente entendí que nunca más te volvería a ver. 

♪♫ [Sing - Blur]

miércoles, 24 de mayo de 2017

23:31

Abro los ojos, miro a un lado. No veo a nadie.
Camino, corro, me detengo, vuelvo a ver. Sigo sin ver a alguien.
Cierro los ojos, me llevo las manos a la cabeza. Abro los ojos.
Corro en círculos, aplaudo, lloro. Alguien me ve.
Me acuesto, me siento, suspiro. Sonrío.
Me levanto, salto, grito. Río.
Caigo, me sacudo, pienso. Vuelvo a caer una vez más.
Abro los ojos...

♪♫ [Nada que hacer - Vale Acevedo]

miércoles, 17 de mayo de 2017

No cosas materiales. Dejemos huellas en el mundo.

¿De verdad tienen que inventarse cada tontería material todos los días para seguir haciéndole creer a la gente que lo material es lo más importante?
Es que hay tantas tonterías que la mayoría de las personas compramos, que en realidad no son necesarias. Y sobre este tema hay personas que de verdad ya exageran. Viven para ganar dinero, y poder tener más y más cosas materiales.

No quiero sonar demasiado hippie, ni nada, pero para mí la mayoría de las cosas materiales son simples distracciones que usamos para no fijarnos en nuestras verdaderas carencias. Esto lo puedo relacionar con una idea que ya la dije en algún momento: que para mí, la música, sobre todo la comercial y la más popular, solo sirve para tapar los silencios. A las mayoría de personas no nos gusta estar en silencio.

Entonces, así como la música tapa los silencios, lo material hace lo mismo pero con los vacíos físicos. Es por esa razón que el silencio y el vacío nos atemorizan tanto. Porque ambos nos recuerdan a la soledad. Puesto que al enfrentarnos al silencio y al espacio vacío, no nos queda nada más por hacer que pensar, pensar en nosotros mismos, y si lo hacemos vamos a darnos cuenta de nuestras carencias, y de lo solos que estamos.

Por esta razón es que la mayoría de gente se sigue comiendo el cuento del consumismo, y de todo lo comercial. Porque quieren negar su soledad, y ese estilo de vida les ayuda a hacerlo.

Y es que en realidad todos los seres del mundo estamos solos. Nadie está ligado a nadie eternamente. Todo es pasajero.
Pero a la mayoría de personas les atemoriza darse cuenta de eso, y prefieren virar la cara, seguir trabajando horas extras y produciendo, para así poder darse "una vida digna".

"Vida digna", y lo escribo así entre comillas, porque ese término no es más que una idea impuesta por la cultura mercantilista que nos rodea, esa que nos dice todos los días "entre más tienes, más digno eres, y por lo tanto vales más como ser humano".

A la mayoría de personas nos enseñan desde pequeños el valor de "un ser humado", <<esfuérzate, para que tengas un empleo, para que puedas tener mucho dinero y así llegues a ser "alguien" en la vida>>. Ya que si no tienes dinero y no tienes cosas materiales, no eres nadie.

Pero yo opino, ¿acaso alguna persona, luego de 500 años se va a acordar de todas las personas que hoy tienen sus casas repletas de cosas materiales, de cosas lujosas?

¿Alguien va a recordar a todos los que hoy tienen sus cuentas de banco repletas de dinero? No, no lo van a hacer. Nadie los va a recordar.

Nadie va a recordar a los ricos. Y si nadie los recuerda, entonces es como si no hubiesen existido nunca, porque no dejaron una huella en este mundo. No serán un "alguien" para esas personas, ya que no existieron, y si no existieron entonces quiere decir que son "nadie". Pero,¿ si no van a recordar a las personas adineradas de hoy, entonces a quiénes recordarán las personas dentro de 500 años?

La respuesta es fácil de obtenerla. Solo pensemos a quién o a quiénes nosotros hoy recordamos de hace 500 años. Lo más probable es que a quien recordemos no sea a alguien rico. Así que no tratemos de ser ricos, millonarios, o adinerados. Tratemos de ser como ese alguien a quien nosotros recordamos. Tratemos de ser alguien a quién valga la pena recordar dentro de 500 años.


♪♫ [Born Slippy - Underworld]

lunes, 8 de mayo de 2017

Conjugando el verbo "haber".

Hoy sí empezamos así.
Hay lemas que no son buenos guías de vida . 
Hay canciones que quisiera nunca haber escuchado, y también hay chicas a las que nunca quise haber dejado, besado, y odiado. 
Hay tragos que quisiera nunca haberlos tomado, sin embargo hay abrazos que me arrepiento de no haber dado. 
Hay días que quisiera haberlos vivido, y hay noches en las que agradezco no haber muerto. 
Hay atardeceres que parece que nunca se han ido, pero hay más de una despedida de la que nunca me olvido. 
Hay viajes que cada cierto tiempo regresan a mi mente, además hay varios secretos que no logro recordar y que parece que nunca más lo harán. 
Hay días en los que hay muchas cosas en mi cabeza, hay noches es las que no. 
Hay noches, y hay días, y hay otras veces en las que parece no haber nada. 
Hay amigos a los que me alegra haber conocido, pero también hay espejos en los que preferiría nunca haberme visto. 
Hay moretones y marcas en mi cuerpo, algunas de ayer, y otras que no sé de cuando. 
Hay fotos, muchas fotos, no obstante algunas veces me parece que son pocas. 
Hay noches en las que lo tengo todo, y otras en las que todo eso lo pierdo. 
Hoy lo que tengo son recuerdos de ayer. Y mañana no lo sé. 
Hay días en los que no sé ni cómo empiezo, y hay noches que se me terminan sin querer. 
Hay ratos que se me dan por escribir cosas inteligentes, y otras veces ni me acerco a eso, así como hoy. 
Hay ocasiones en las que se me ocurren los mejores finales. Pero no hoy.

♪♫ [Lust for life - Iggy Pop]

miércoles, 1 de marzo de 2017

El miedo.

Ya no hay más fantasía, ni tampoco imaginación.
Ya no hay espontaneidad, ya no hay ilusión.
Ya no hay nada de eso, nada, absolutamente nada.

Todo eso parece haberse ido.
Se fue sin avisar, y sin dejar rastro.
Se me esfumó de las manos, porque la tuve.
Pero la dejé ir. No me di cuenta que la perdía.

Ahora su presencia es cosa del pasado.
Ahora está presente el miedo.
Ahora siento desconfianza.
Ahora hay demasiada premeditez.
Ahora todo es inseguridad.

Todo lo de afuera parece extraño.
Todo lo de afuera parece frágil.
Todo dentro de mí parece frágil.

Todo cuanto exista parece frágil.
Como si pudiera romperse.
Como si ya se hubiera roto para siempre.

♪♫ [Cambio de tonalidad - Da Pawn]

jueves, 17 de noviembre de 2016

Hablar y callar.


Aprendí con el tiempo, que no es necesario ni recomendable comunicarlo todo, y no quedarse callado, como te lo dicen las películas. Aprendí que a veces es mejor quedarse callado, y dejar que el silencio sea el que articule los sentimientos de manera natural y sin la influencia de nadie. Aprendí también, que otras veces basta con una mirada para expresar fielmente las emociones sentidas en una situación crítica. 
Aprendí que por más que se lo intente, las palabras nunca serán exactas, siempre estarán envueltas por una manta de subjetividad, y que los malos entendidos son como dientes de león que crecen todo el tiempo en un jardín. 
Aprendí que no es bueno taparse la boca al hablar, porque las palabras es mejor que lleguen directamente al oído de la persona que escucha, y no atravesando obstáculos que puedan alterar el sentido de lo expresado. 
Aprendí que nunca entenderé con exactitud cuándo es menester quedarme callado y cuándo no, porque eso no depende solo de mí, depende de todo alrededor. Además, también entendí que, no es algo que uno planifique, es algo que sucede al azar. Y que en eso precisamente radica lo bello de la comunicación: en la inexactitud, en el azar que la controla, y en la subjetividad del que escucha e intenta interpretar cada palabra que sale de mi boca, o de mi cuerpo. 

♪♫ [My girl - The Temptations]

viernes, 11 de noviembre de 2016

Se siente tan bien.


Te siento tierna, te siento dulce, te siento ingenua. Tanto así que hasta posar mis ojos de pecado sobre ti me parece una osadía, una maldad. Pareciera como si al hacerlo, tu imagen se fuera empalideciendo, fuera perdiendo ese brillo y el contorno púrpura que la rodea. Pareciera como si al cruzarse nuestras miradas, te contagio mis amarguras, te mato esa esperanza ciega que tienes hacia el mundo y hacia la vida. 
Por eso y por tantas otras cosas es que me siento culpable de verte, de estar cerca de ti, de tocarte. Porque sé que estoy haciendo mal. Pero insisto en hacerlo una y otra vez, y es algo en lo que no me puedo controlar, porque a pesar de todo lo demás, hacerlo se siente tan, pero tan bien. 


♪♫ [True Love - Esteman ft. Monsieur Periné, Juan Pablo Vega y La Esteband]

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Desafinado. Descoordinado.


Hay algo que parece andar mal. No sé si sea por casualidad, o es que acaso yo mismo lo provoco, pero desde hace varias semanas me pasa que tengo muchas ganas de escribir algo, porque siento la necesidad de hacerlo, pero cuando me siento frente al computador no siento nada. Pareciera como si cualquier palabra posible para dar inicio a una idea no tuviera sentido, se sienten falsas, se sienten incómodas, como si no quisieran salir. Entonces me frustro, me rindo, y decido no escribir nada. 


Al contrario de cuando ando lejos de un computador o de algo para poder escribir, porque justo en esos momentos se me vienen al cuerpo, sensaciones muy extrañas pero muy interesantes, que me hacen dar ganas de escribir y escribir lo que sea, pero sin parar. Son ideas pequeñas, frases, como estribillos de canciones, frases muy pegadizas, que parecen dar rienda suelta a un sin fin de otras palabras que se vierten en mi mente como si alguien diera paso a la corriente de un río que antes se encontraba obstaculizado por algo. Todo bien hasta ahí, pero ocurre que luego trato de mantener esa sensación hasta llegar a un lugar donde poder escribir todo eso que siento, pero cuando lo hago la sensación o se esfuma, o la olvido, o la recuerdo pero pierde todo el sentido que antes parecía tener. Y todo eso se siente bastante absurdo, se siente como si fueran ideas ajenas.


Pero bueno, al menos estas palabras son sinceras, con sentido, libres de cualquier prejuicio, bien ligeritas. Tanto así que hasta gusto me da escribirlas, gusto y esperanza de que esta sensación de lucidez tan anhelada se pueda convertir en algo más frecuente en mí.

♪♫ [Quitémonos la ropa - Alexandre Pires]

miércoles, 31 de agosto de 2016

Agosto

¿Qué sería de la vida sin las risas inocentes de lo niños?
¿Qué sería de este mundo sin su ingenuidad?
¿Qué sería de los niños si no pudieran jugar?
¿Y qué sería de mí si no pudiera escribir estas líneas?

Quizá es mejor que no encuentre nunca las respuestas a esas preguntas.

♪♫ [Trátame suavemente - Gustavo Cerati]